Pipa

Está playa que pertenece a Tibau do sul se figura como una burbuja dentro de Brasil. Es un territorio que explotó con el turismo pero con un camino que se aleja de todo su entorno. No parece una ciudad de Brasil casi, inicialmente porque se habla mucho español. Está lleno de latinoamericanos, principalmente argentinos. Muchos viajeros que andan de paso, algunos van a hacer temporada, otros que quedaron ahí y no volvieron a salirse.

Lo que más me llamó la atención fue la geografía de sus playas. Playa que se aparece luego de acantilados que le dan un tono muy pintoresco. Desde la playa se ven muchas terrazas, hoteles, bares, hostels y campings tienen ubicaciones que dan al mar.

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Es una pueblo chico. Por lo menos en lo que se viera a primera vista. Obviamente se van trazando caminos y callejuelas que extienden esa mirada básica. Pero para quien está por alli, se aprecia un centro relativamente pequeño y lleno de barcitos, y las bajadas para las playas.

Las dos playas principales son:

  • Golfinhos. Como dice su nombre es el lugar para ver delfines. Uno de las situaciones más pintorescas. Estar allí nadando en el mar y ver de pronto delfines saltar y perseguir pececitos.
  • Amor. Una playa bien típica, llena de surfistas, con varias barcitos.
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Playa del amor vista desde el chapadón

A esto se puede sumar:

  • La cruz, el lugar para ir a ver el atardecer

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  • El chapadon, un lugar muy imponente para ver desde arriba las playas

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  • Madeiros, una playa más alejada y un poco más ‘vip’.

Es un lugar hermoso para pasar, está lleno de viajeros, de personajes con las historias más delirantes y una geografía hermosa. Tal vez lo que me disgusto un poco es tanto ruido visual, mucho cartel, local, bar y que se escapa un poco de la cultura más local. Pero son detalles poco significativos, el lugar está hermoso para pasar y divertirse un rato.

Las ausencias

Viajar tiene muchos aristas, como toda complejidad podemos ir deconstruyendola desde muchas características. Hoy pensaba hablar de las ausencias. Aún con todas las convicciones de viajar y enriqueciendose a cada paso, es inevitable recordar con nostalgia algun que otro detalle de casa. 

Cosas simples. Si vamos desanudando cualquier cosa iremos viendo que por más grande que sea el desierto, al final son un montón de granitos de arena. En general las cosas siempre pueden ir simplicandose, ir viendo los pequeños pasitos que nos llevan de un lugar a otro. Así como, poquito a poquito, el día se va transformando en noche, en nuestra vida también van pasando cosas. Por eso la vida se entiende cuando miramos para atrás y a veces en el hoy las cosas no tienen sentido (Recordándome de uno de los concejos que da Steve Jobs em su discurso a los alumnos de Standford). 

Volviendo. Hoy pienso en esas cosas que quedaron lejos y veo la felicidad que tienen algunos detalles. El ritual del asado, ese que comienza con un mensaje: “Hagamo’ un asado, tomemo’ un fernet” y que pasando por la organización, ir a comprar, abrir la primera cerveza, prender el fuego, hasta que llega al a parte del asado. O bien ir a tomar mates de mi abuela, o esa gelatina que siempre me ofrece y que nunca como. 

Mucho pasa por detalles ‘insignificantes’. Algo de eso siempre me quedo dando vueltas con el tema de las circunstancias. Detalles que son triviales, prescindibles; pero que a la vez son los que dan la historicidad. Las cosas son como son por esos detalles que parecen irrelevantes. 

Walk around

Some day walking around I have been surprised by a sensation: I was, like nothing, going by an unknown city. When you travel you learn a lot of new skills (And more they are, as less money you got). How to hitchhike,it looks like easy, I stop in the way with my thumb and I get to anywhere, but it is not so easy (Wish it was). But like all the practical skills, making you learn. Learn gastronomy, trying new tastes or improvasing with what you have to cook, exchanging with who you are. But perhaps what is more valuable it’s the hability to managed the unknown. 
From day to day you are restarting. Perhaps you get to a new place, with no place to go, nothing to eat, no idea about what is to do in the city. Maybe it’s a new habit you see and makes you doubt, foreign culture, new ways of things, others costumes. But some day you realize you are walking like natural in a new place, without knowing no one, with all different way of thinks compares with you. With the time you learn how to manage that uncertainty, and how to be comfortable (In some way) with day. You stay open to the opportunities and you are more communicative with people. 

Son of the illumination, seeing with good eyes the think, the maths, we built in the certain. We built around the illusion of control, trying to be sure about a lot of things. Perhaps these times are changing that, later of the  Heidegger’s principle and some other movements a lot of things were relexad. That allows to accept more soft ciences, pedagogies, ways of thinks. I feel that I’m still part of that kind of thinking. Big part of my education was around the precision, the control, de effectiveness. It’s no complete wrong, like almost anything, but it’s not the unique way and I like to know more paths. 
The world is a great school, some much knowledge in the way, in the people I meet. I wasn’t able to skip this, I think I need these, as much as I thought I need my title, my previous education. I like the idea of known as much as I can and to know as many different ideas as I can. 

Carnaval

Eu achei que precisava de um tempinho pra escrever sobre o carnaval. Estou no Bonito, a umas 3 horas em ônibus de Recife, um lugar com muita natureza, mato e cachoeiras, que dá certo conhecer (Fica pertinho de Caruaru, a capital do forró). Já passou a primeira semana depois daquela festa, ainda sento no corpo seu passo. Foram 5 dias só, mas muita intensidade. Tudo mundo fala que o carnaval de Olinda é doidera, e eu não conseguia dar magnitude ao que foi. O bom foi ficar fevereiro tudo, então fui olhando como a energia ia acrescentando, cada domingo era ainda mayor a festa. 

No Brasil tudo o carnaval se vive com muits intensidade, muita alegria, mas no Olinda. Olinda é foda. Muita gente, as ruas saturadas, muita gente vendendo comida e cerveja, tudo o hospedagem lotado, muita muita alegria. Eu acho difícil de colocar no situação a imagem. Não parecerá algo tão estranho, mas estando dentro, a gente toma magnitude do que é. É muito, é muito intenso. Eu passei os dias de carnaval durmendo pouco e mal, comendo também mais ou menos, bebendo muita bebida e pouca água. Fazia tempo que não passava assim. 

Tem festa o tempo tudo, desde bem cedo no Olinda é até bem tarde no Recife. Tem muita coisa, muito artista, muito bloco, muita gente se pegando na rua (Coisa repetida demais: “Chupa língua dela”, que da também pra deconstrução mas não é o momento). Não dá pra entender tudo o que está acontecendo ao rededor. Não dá pra saber que elegir. As duas aperturas deram certas. Eu só passei na apertura de Olinda, mas com isso já alcançou. Ali teve a oportunidade de assistir a Alceu Valença, o homem do carnaval. 

Dois eventos característicos são: O galo da madrugada e o Homem dá meia noite. O primeiro acontece sempre no primeiro sábado do carnaval, e desde bem cedo, no Recife antigo. É tão característico que tem o ponte do galo. O outro é o sábado na noite. E um personagem da ‘mitología’ Olindense. Teve a sorte de assitir ao aniversário dele, foi uma festa muito doida e bonita nums quinta. 
Como muitas outras experiências que teve no viagem, acho que e algo que tudo mundo deveria viver alguma vez. Deixo duas dicas assim como recebe no caminho:

  1. Compra uma caixa de camisinhas
  2. Experimenta a axé. Tem cuidado com a segunda garrafa

Sitios freelance

Un post nuevo sobre sitios donde buscar trabajo freelance, un pequeño machetito para mí y para compartir esas información que es bastante práctica. Es un lindo ejercicio también, porque, al buscar, hay mucha información suelta, muchos artículos muy interesantes. Pero como pasa en este tiempo, tantos datos también marean. Al escribir, me apropio lo que he leído, lo ‘mastico’ y le doy la forma que es más útil para mí hoy.

Son muchas las comunidades de encuentro freelance, voy a enumerar un poco y detallar algunas características, como para tener un pantallazo. Cuándo amerite dedicaré más palabras a alguna/s en particular.

  • Workana: Es la página que me resulto más atractiva. Son varios los motivos que me vienen a la cabeza para la elección. El primero es que la iniciativa se centra en hispanoamérica, eso suma, geográficamente, culturalmente hay muchas similaridades, me da cierta comodidad. Otro, muy interesante dentro de las primeras inseguridades que da comenzar como freelance, tiene un sistema de pago interesante, donde ellos actúan como intermediarios, reteniendo el pago desde el comienzo y habilitándolo en la medida que se van dando entregas positivas. Aunque debiera ser algo obvio, no siempre lo es, parecen muy enfocados en el negocio, estando atentos tanto a unos como otros, con muchos tutoriales para comenzar. Son varias las razones, creo que estás las más desequilibrantes. Es una linda plataforma para probar.
  • Freelancer: La web creo que de referencia a nivel mundial, enorme, llena de proyectos. Creo que es una opción que no sé puede dejar de ver. Tiene mucha presencia por lo que es un buen lugar para navegar y buscar. Tal vez esto se plantea también como un inconveniente, entre tanto ruido, tantos postores y tantos oferentes es díficil destacar, elegir, encontrar. Pero creo que es una buena dupla Freelancer-Workana para comenzar a ver.

A continuación dejo otras webs, pero todavía no las investigué demasiado, no tengo tanto para decir. Más allá de que son una buena segunda línea, demás interesantes para comenzar a leer y buscar más.

Está bueno recordar que los proyectos pueden llegar desde cualquier lado. Todo lugar puede ser propicio para una venta o un trabajo. Existen muchos grupos y sitios en Facebook. Se pueden establecer buenas relaciones mediante LinkedIn. Muchas veces es estar atento y predispuesto.

Bahia

Llegué a Brasil sin tener noción de ese estado. Todo el mundo escucha por alguna cosa hablar de Salvador de bahía, pero sinceramente poco y nada sabía de esa tierra. Hoy más de tres meses después de haber salido de esa tierra, mirando el horizonte desde Pernambuco, me sigue dando vueltas en la cabeza.

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En el comienzo del viaje ya me habían advertido: “No podes no pasar por Bahía”, “No podes decir que conoces Brasil sin haber ido a Bahía”; que en principio me parecía tan exagerado y que hoy siento que es una gran forma de describirlo. Es el lugar a donde los Portugueses llegaron inicialmente, la primer capital de Brasil fue Salvador, la mayor cantidad de esclavos llegaron allí. Aún habiendo pasado ya varios años, se sigue sintiendo todo eso en las calles (Aunque Brasil sea el último país en abolir la esclavitud).

Porto seguro y el lugar de la llegada. Salvador en toda su inmensidad, el Pelourinho que te lleva atrás en la tiempo. Chapada Diamantina, que Aunque es una de varias chapadas, creo que tiene algo especial por ser parte de Bahía. Hay muchos otros lugares, más costeros, más caravaneros, más tranquilos. Pero esos tres son bastantes básicos, esenciales.

La gente es hermosa por aquellos lados, en Salvador, es como si todo el mundo le abrazara, receptivos a más no poder. Las comidas también muy ricas, con mucha historia. Otro lugar donde di mil vueltas a esa relación entre historia y comida. Cuando uno comer un acarajé (o alguna de esas misturas que hay por ahí) se vive toda esa historia de dolor y de amor. También algo habrá que es la sede de uno de los carnavales más intensos. Esa mistura de simbolismos que respiran las calles de Bahía.

Ahí está el corazón de Brasil. Así me lo describió otro amigo, tal vez esta sea la mejor manera de verlo. Es una visita que habría que hacer, hay una aire especial, no diría que es mágico, o que es alegre. No es plenamente positivo lo que se persigue, pero hay una mistura que por un lado te abraza y por otro te eriza la piel.