Identidad digital (I)

Se vienen algunos artículos sobre identidad digital, hablando sobre como las nuevas tecnologías vienen a trastocar nuestras formas de relacionarnos. 

Nuestra propia percepción y la que tienen los demás de nosotros también se ve alcanzada por el mundo digital. Internet descentralizado fue creciendo sin una gran planificación, el invento sobrepaso muy ampliamente sus expectativas iniciales. En sus orígenes era una red para conectar recursos, posibilitar el intercambio de información y datos entre universidades. Con la creación de la web, el sistema distribuido de página que se acceden mediante internet, comenzó un crecimiento exponencial de las posibilidades digitales.

Una cuestión que se dejó abierta fue la identidad de quién se conecta. No hay mecanismos de alto nivel que identifiquen a quién se encuentra detrás de la computadora. A diferencia del mundo ‘real’, donde estámos unívocamente identificados por el gobierno mediante nuestro documento de identidad o bien por distintos documentos de carácter gubernamental, en internet uno inicialmente se conecta anónimamente. Si bien, hay detalles y cuestiones técnicas discutibles, pero en general y para el usuario, es transparente la conexión, uno puede disfrutar y navegar la web sin estar identificado, decir quién es explícitamente o bien ‘ser alguien’ distinto para cada página.

Progresivamente esta necesidad fue supliendose por distintas empresas y mecanismos. Para lograr personalización aparecieron las ‘Cookies’, que es una forma que tiene una página de identificar y registrar los comportamientos y decisiones de un usuario que navega. También aparecieron dentro de la web dos grandes posturas:

  • El anonimato. El gran defensor de esto es 4Chan. Justamente una de las ventajas de internet, es su potencial libertad de elección, el anonimato se transforma en una capa de defensa frente a muchos problemas del mundo ‘real’.
  • La identificación de un usuario con una persona. Aquí podemos citar a Facebook, LinkedIn, About.me como algunos de los exponentes de está forma.

Un matiz intermedio sería Twitter por ejemplo, si bien hay perfiles y estos pueden ser verificados, existe la libertad de crear múltiples perfiles, o que estos enmascaren a la persona por detrás.

La reflexión iniciará con la identidad, ¿Qué es lo que nos da identidad? ¿Cómo juega con nuestra autopercepción el otro?

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