Identidad digital (II)

¿Qué es la identidad?

La pregunta por la identidad es muy antigua. Preguntarnos quienes somos es inherente al hombre. Es la base de una de las grandes paradojas del hombre. Tenemos la capacidad reflexiva, es decir de volver sobre nosotros mismos, cuándo preguntamos preguntamos hacia afuera y también para adentro. Podemos autoconocernos. Así también poseemos libertad y la facultad para elegir entre las distintas opciones que se nos presentan, formando así nuestro proyecto de vida. Se tensa aquí la relación, porque constantemente configurándonos, buscamos conocernos sin nunca poder llegar  a conocernos.

Otra pregunta también tan íntima aparece con el prójimo, ¿Quién es el otro? Él como yo está siempre siendo. Ambas son preguntas sobre seres inacabados y por lo tanto cuya respuesta no cabe. Hay un factor que deberíamos sumar también, el factor social. “Yo soy, porque nosotros somos”, una de las traducciones aproximadas de la palabra Zulú y Xhosa, Ubuntu.

Nuestra existencia se arropa en nuestra identidad, en lo que estamos siendo. Sin embargo también se configura en cada mirada que el otro posa sobre mí. Si pudiéramos graficarlo seríamos un objeto con miles de caras, cada una vínculos con los demás.

¿Qué es la identidad digital?

La falta de territoriedad de internet, desdibuja los límites de espacio y tiempo que rigen las relaciones en el mundo offline. También lo que decimos se relaja de contenido no verbal, nos limitamos a las palabras, los emojis.

Cuando interactuamos cara a cara, él otro es una persona de carne y hueso. Muchos mecanismos inconscientes se activan para reconocerlo, inferimos desde el lenguaje no verbal. Hay una interacción intensa que carga de significancias al otro. Esto no existe cuando nuestras relaciones se trazan en medios digitales. Tenemos mucho más tiempo para medir lo que decimos y mostramos. Podemos no mostrar nuestra cara. A pesar de eso también aparecen otros indicadores, dejamos mucho rastro digital. Nuestros intereses van quedando marcados en las interacciones.

Son dos partes de una misma moneda. Al final somos nosotros los que estamos detrás. El objetivo es expresarnos, usar las opciones para construirnos. Son medios compatibles y utilizables.  

Un clásico problema que se plantea cuando hablamos de nuestra exposición online es: ¿Qué pasa cuándo un posible jefe ve fotos del candidato a empleado en una celebración? Ha habido casos de pérdida de una oportunidad por estos deslices, problema mezcla de límites de la privacidad, de la identidad, de la selectividad, de quién lo hace pero también de quien lo juzga.

Lo cierto es que no nos exponemos a las personas de la misma manera. Cada individuo con el que nos relacionamos, construye una imagen nuestra a partir de las interacciones que tenemos. En internet nos exponemos de una forma sencilla, rápida, leve pero que tiende a ser imperecedera, a muchas personas.

Anuncios

2 comentarios en “Identidad digital (II)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s